85

Camino bajo la lluvia, bucólico,
y cual células del mar la concibo,
y ascético la vista vuelvo atrás
para exhumar aquel sendero arcaico,

el cuál es el carrete de mis pasos;
y un eclipse sus negros rayos vierte
pues, como una eyaculación malévola,
sobre la urbe suicida y predadora.

De un gato observo el básico sosiego,
el cual observa, a su vez, la llovizna,
y medito sobre la evolución

sobre la amarga evolución senil
la cual es como un árbol de traiciones
y que diserta sobre lo perfecto.

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