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Acerca del soneto No.20

El soneto No.20 está escrito en versos alejandrinos y no posee rimas consonantes o asonantes, también cuenta con un estrambote, es decir, una estrofa que se agrega al final de un poema y que por lo general aparecen en sonetos para darle un tono irónico, según se dice; el estrambote está escrito en versos endecasílabos y no posee rimas consonantes o asonantes. Este soneto está un poco más alejado de lo que venía escribiendo, es fácil apreciar una continuidad más marcada en cuanto a lo que expresa, tal como si declamara una idea, este detalle también lo diferencia de los sonetos anteriores que comúnmente se intrincan entre metáforas, hipérboles, imágenes, comentarios y lo que podríamos denominar como sinonimia, todo esto corta la continuidad, pues, si se diera el caso de que tratáramos de exponer una idea o un argumento, no obstante, se entiende que  la poesía no es un medio de reflexión, como lo serían los textos de un gurú y tampoco cuenta historias por lo que no se ve obligada a tener dicha continuidad, sin embargo en el caso de las reflexiones, existen poemas de carácter reflexivo como también existe prosa escrita de una manera bastante poética. La temática del soneto es el desarrollo personal de la especie humana, o en palabras más castizas, lo que conocemos popularmente como madurez, pues, se cuestiona la manera cómo se llega al desarrollo y hasta qué punto nos podría llevar este desarrollo, también se cuestiona si es posible nacer desarrollado, así sea en diversos porcentajes, es decir, no nacer con un desarrollo del 0%, esto en relación con la experiencia, es decir, nacer más o menos desarrollado sin necesidad de la experiencia, además, si es posible entender cuestiones sin haberlas vivido, esto en contraste con la idea de que las personas se desarrollan poco a poco por medio de la experiencia y el razonamiento.

El soneto inicia con una comparación entre el desarrollo humano y una paleta de colores, en el sentido que nos nutrimos como individuos a base de experiencias y que estas experiencias actuarían como colores en una paleta cromática, es decir, que entre más experiencias tengamos en la vida más amplia será la gama de colores de nuestra paleta, por otro lado explica que para poder acceder a los colores, dicho de una manera metafórica, es necesario reflexionar acerca de todas estas experiencias para poder entenderlas, o para mejor entender, para degustarlas y no tragar sin entender, asimismo hay una diferencia entre ver y observar, por ejemplo, en un momento cualquiera, siempre y cuando tengamos los ojos abiertos veremos muchas cosas pero la atención se centrara necesariamente en un solo punto, es justo eso lo que observamos y lo otro es lo que vemos, es decir que sin el punto donde se centra nuestra atención, y que es a lo que llamamos observar, no podríamos asimilar aquello que vemos, o no asimilarlo de la mejor manera, como por ejemplo si vamos caminando por la calle mirando hacia adelante, es de esperar que hayan casas y las percibimos, sabemos que están ahí sin observarlas, pero son cosas que damos por sobreentendidas porque ya las hemos experimentado antes, y que si nos preguntasen por los detalles de las casas muy seguramente no podríamos dar ninguna seña a menos que nos hayamos detenido por un instante a detallarlas. Prosiguiendo con el tema de las vivencias y haciendo una comparación con lo anterior dicho, siempre y en todo momento, consciente o inconsciente vivimos todo tipo de experiencias pero por cuestiones de la cotidianidad nuestra atención no se fija en esos detalles porque personalmente los consideramos irrelevantes, sin embargo, aun cuando se dan los casos de sucesos que atraen nuestra atención, tampoco suele ser fácil asimilarlos; tal es caso de los conflicto sociales, en los cuales las personas no suelen estar abiertas a dar razones, a más que aunque las tuvieran, esto no es una prueba de que sean correctas y más aun contando que fueran sinceras, de esta suerte es como todo esto difumina la manera en que percibimos el mundo, porque vemos sucesos de los cuales normalmente no tenemos explicación detallada, y que como ya hice notar, aun si nos facilitaran las explicaciones, esto no nos aseguraría que dichas explicaciones sean de fiar, por lo que la gente opta por sacar sus propias conclusiones de lo que pasa. Otros casos que se dan, por ejemplo, es que sean los otros quienes posean argumentos contundentes y que seamos nosotros los que se vean incapaces de asimilarlos, o al contrario, que seamos nosotros dueños de la verdad respecto a un tema determinado y los otros no cuenten con las facultades para entender nuestras razones. Podemos decir que para teorizar un conflicto es necesario contar con lo que piensa el contrario, saber si esto es cierto o no, y por otro lado, tener la certidumbre de que si lo que uno mismo piensa es correcto  o no, pues, en relación con los argumentos del contrario, y esto no es más, según el soneto, que un color, en este caso estaríamos hablando de un color frío, es decir, de un color negativo del cual nos dotaría la experiencia de vivir ese conflicto, pues para entender este tipo de situaciones es necesario vivirlas y saber que las provoca, que las alimenta y que las puede solucionar, y es en ese momento en el que obtenemos el color, pues, por medio de la experiencia; otra cuestión acerca de la metáfora de los colores son los matices que conforman a su vez la gama, o sea, en relación con lo anterior dicho sobre los conflictos, podemos pasar de una situación como una broma que no nos haga gracia a una situación como la de una guerra mundial, es, pues, necesario entender que ambas situaciones pertenecen a un mismo color porque ambas son conflictos, pero que se diferencian en intensidad, del mismo modo como un color puede llegar a tener muchos matices aun siendo el mismo color.

La idea de que somos como una paleta de colores surge cuando nos percatamos de que no todos asimilan las situaciones con la misma versatilidad, observemos como hay quienes tienen una gran empatía en cuanto a los temas amorosos se refiere, otros tienen gran talento para lo que es la cópula y el erotismo, algunos otros parecen haber nacido dotados de ambición y suerte para los negocios, otros nos dan la impresión de saberlo todo, otros parecen ser hijos de marte y nacidos para la guerra, y en ocasiones podemos notar que si los cambiamos de ambiente parecen torpes, pero paralelamente a esto hay quienes se desenvuelven con fluidez en diferentes ambientes y esto nos hace pensar en la obviedad de la experiencia, se piensa por eso que si alguien asimila y conoce un ambiente en concreto, como por ejemplo uno tan sencillo como un cálido ambiente familiar con todas sus costumbres y excentricidades, esto es, pues, porque se ha nutrido de la experiencia; naturalmente reaparece el tema de los matices, ciertamente una cosa es no sudar porque se habla de un tema sexual y otra muy distinta es ser una estrella de la pornografía, del mismo modo una cosa es subir el volumen de la voz en una discusión que surge en un momento cualquiera y otra es estar a la cabeza de un grupo guerrillero, esto en cuanto a las experiencias y a la intensidad, del mismo modo podemos tratar las emociones y los sentimientos, ambas podemos clasificarlas como colores y que estos colores a su vez puedan ramificarse en matices, en concordancia, pensemos en sentimientos y emociones como el amor, la amistad, el rencor, el odio, la ternura, la vanidad, el miedo, el egoísmo, la solidaridad, la impotencia, la indignación, la envidia, etc., Todos estos sentimientos y emociones y cualquier otro que surja puede catalogarse dentro de los colores y dada su intensidad, asignarle un matiz, pues, dentro de la metáfora de la paleta cromática. El soneto también nos dice que con la paleta cromática nosotros recreamos nuestro devenir, es decir, que nuestra vida es como nuestra obra de arte hecha con todo lo que somos, y dentro de este contexto, ¿qué otra cosa podríamos ser sino lo que pensamos y sentimos?, pues si sentimos y luego sacamos conclusiones o sacamos conclusiones y luego sentimos, según sea el caso, y basado en cualquiera de estas dos opciones nos comunicamos con el ambiente y procedemos, y este proceder es seguido o choca con el proceder colectivo, ciertamente esto  no es otra cosa que lo que tenemos por vida, pero como una pequeña digresión acerca de la vida en relación con la metáfora de la paleta cromática, habría que decir también que aun contando con la paleta cromática completa, nos veríamos como un pintor con una gran paleta de colores, es decir, subyugados a lo que es el talento, pues no son los colores ni el pincel lo que hacen maestro al pintor, sino su talento, por consiguiente, si tuviéramos la susodicha paleta cromática completa necesitaríamos el talento para vivir, sin embargo, el pintor no se debe enfrentar más que a su lienzo para lograr su objetivo que es crear una obra maestra, parece perfectamente claro que en comparación con la vida las cosas son distintas, porque el lienzo sería el mundo, además de proceder de una familia, de un país, etc.

Al llegar a este punto, si se hace bien el recorrido, es fácil concluir que no utilizamos gran parte de lo que podría llegar a ser una paleta cromática completa, puesto que si es cierto que en la vida no se entienden muchas cosas y que en muchas ocasiones este estupor es la causa de algunos problemas, y que en algunas otras ocasiones estos problemas llegan a niveles quijotescos, anotaré que también es cierto que no entenderemos todo ni es del interés de muchos, creo yo, entenderlo todo, igualmente no creo que sea del interés de muchos vivirlo todo. Si recordamos la reflexión acerca del soneto No.15, tendremos en cuenta la afirmación de que la verdad existe en relación con la pregunta, basándonos en esta idea podemos imaginar que las preguntas que pueden resultar de cualquier cuestión son infinitas, tan infinitas como la imaginación humana lo permita, desde entender las cuestiones más obvias, las más inútiles, otras quizá disparatadas, hasta las más complejas, sin reparar que estas sean trascendentes o no, además de tener que responder por todo tipo de cuestiones sobre todas las situaciones que se puedan concebir en cualquier instante de la humanidad o del universo, asimismo responder paradojas, contradicciones, ambigüedades, y también responder sobre aquello que hubiese sucedido en determinados casos si se hubiera actuado de manera distinta y analizar todas las posibles opciones, lo que daría por resultado una apariencia de infinidad de opciones y que sin necesidad de ir muy lejos, saber a ciencia cierta que podría pasar con nosotros si hiciéramos cualquier cosa; puesto que estamos acostumbrados a lo cotidiano, ciertamente hay muchas cosas que no trasgreden la realidad y que tienen mucha apariencia de imposible y que si hiciéramos esto o aquello, nosotros o los demás podríamos igualmente lograrlas, pero esto no es otra cosa que entrar en el mundo de las probabilidades y no solo eso, las situaciones posibles en cualquier lugar son demasiadas, desde las situaciones más bizarras, las más inútiles y hasta las más incongruentes, ahora para tomarnos la molestia de analizar a fondo todas y cada una de estas probabilidades y ampliar la gama de situaciones a las más útiles y soñadas por la humanidad, esto es algo que no creo que sea del interés de mucha gente y asimismo concluyo de nuevo que es creíble que no sea del interés colectivo vivir todas las experiencias que son posibles en cualquier tiempo y en cualquier lugar; es muy sabido que el dinero, los viajes, la familia, el sexo, la fama o el poder son experiencias muy apetecidas por la mayoría, al punto de volverse un objetivo de vida, pero como ya hice notar, estas no son las únicas experiencias que existen, cualquiera que siga el hilo al pie de la letra podría hacer una lista de miles y quizá millones y millones de experiencias que pueden surgir en la vida de cualquier persona que haya existido, exista o vaya a existir en este mundo o cualquier otro, así, notaremos que este número de experiencias que he enumerado es nada en relación con el número de experiencias posibles dentro de este contexto; para no escatimar en ejemplos y sentir su abundosa multiplicidad, tengamos en cuenta otras experiencias como ser un genio, ser polígamo, padecer todas las enfermedades,  verse todas las películas que existen, leer todos los libros que existen, conquistar el mundo, morir virgen, ser popular, alcanzar la iluminación, no entender nada, ser inválido, ser muy feo o ser muy atractivo físicamente, visitar todos y cada uno de los lugares del mundo, incluidas las casas y edificios con sus respectivos cuartos y todo tipo de montañas, montes, paramos, cañones, cordilleras, cavernas, lagos, ríos, mares y océanos, igualmente visitar todos y cada uno de los rincones del universo, y siempre se crea en dichas cosas, visitar todos y cada uno de los rincones de los universos paralelos, también conocer a fondo todas y cada una de las facetas de todas y cada una de las personas que existieron, existen y existirán, o probar todos los platos típicos del mundo y de ahí, probar cualquier cosa que pudiéramos comer, incluyendo animales, insectos, personas, plantas, metales, químicos y más aún, y ya antes mencionado, tener sexo con todas las personas que existieron, existen y existirán, sumando experiencias como ganar todo lo que se puede ganar y perder todo lo que se puede perder, sin dejar de lado otras experiencias como escuchar toda la música que es posible concebir, y sin ser suficiente, asimilarla por completo tal como un músico lo hace, y bueno, así sucesivamente, con esto en mente es mucho más fácil seguir haciendo un listado mental de todas las experiencias posibles, y de nuevo volver a la conclusión de que no es de interés de muchos, por no decir que no es de interés de nadie vivir todo ese cúmulo bastante irreal de experiencias, quizá muchas parezcan tentadoras pero igualmente cualquier persona entraría en razón y se quedaría con las más populares en la sociedad, a más que se quede con una o dos como el amor y el dinero,  y es por este tipo de debates que se han estereotipado, sea adrede o no, las más comunes y asequibles para la mayoría.

Teniendo en cuenta la metáfora de la paleta cromática, podemos concluir presumiblemente que su gama puede llegar a ser muy vasta y de que muy seguramente, y sin caer en una generalización apresurada, la mayoría de personas  dado que no viven y sienten todas estas cosas y dando por hecho de que estas cosas son vivencias, sentimientos y emociones, que es justo aquello que enriquece nuestras paletas cromáticas, es decir, nuestro acervo personal, no alcanzarán a ampliar mínimamente su paleta cromática, pues en relación al desarrollo que en teoría podrían alcanzar, más aún si a los colores de esta paleta cromática le sumamos su sinfín de matices, que dentro de este contexto los comparamos con la intensidad de las experiencias, sentimientos y emociones; si tomamos en cuenta que la persona que somos es un cúmulo de experiencias, sentimientos y emociones que influyen o son influidas por nuestro intelecto, y sobre todo, somos el resultado de la marea de esto mismo en relación con las demás personas, y como este cúmulo, siendo el director de nuestros actos en la sociedad, ha recreado nuestro pasado y escribe al dictado nuestro devenir, podríamos así, y basándonos en lo anterior dicho, visualizar que tipo de persona seríamos si fuese posible vivir todas y cada una de las experiencias que ya hemos citado, y como expliqué al principio y como se aclara en el soneto No.20, sobre todo entender estas experiencias, asimismo sentir todos esos sentimientos y emociones en sus más altas y bajas frecuencias; si es cierto que la evolución personal es producto de la experiencia y del entendimiento, podemos así imaginar que el desarrollo con una gama de colores como la propongo sería una evolución superior, sin embargo y a pesar de todo, la humanidad se ha desarrollado tal como la vemos hoy en día, sin que nadie haya hecho una cosa tal, dejando de lado su imposibilidad.

 Ahora, si esto no es importante, ¿a qué viene que alguien haga tales suposiciones?, o sea, no es un secreto para nadie que muchas veces nos gustaría entender los motivos ajenos, tanto así que todos conocemos ese mito fetichista e inmerso en la sociedad y producto de la cultura popular de poder leer la mente ajena, pues, sobre todo cuando se está en medio de un conflicto queremos entender los verdaderos motivos que lo provocan y obviamente como solucionarlo, pero la facultad fantasiosa de leer la mente no es suficiente puesto que, y aunque se dude de su veracidad, es un arte también entenderse a sí mismo, lo que influye directamente en la manera en que nos desarrollamos en el ambiente, y que como muchos lo habrán notado y de hecho lo practicarán, verse en la penosa situación de crear un personaje ficticio para poder interactuar en la sociedad, claro está que hay de instancias a instancias y no siempre es necesario mostrarnos tal cual somos en realidad, tal es el caso de los personajes públicos, que no solo no viene al caso hacer una exposición acerca de su vida y demás, sino que siendo personajes públicos tampoco es muy elocuente, a menos que su oficio radique en dar a conocer su vida,  sin embargo notemos la diferencia entre ser reservados a fuerza de coherencia con las situaciones y ser reservados, por no decir falsos, por no saber interactuar con el ambiente, a fuerza de caer en errores, de evidenciar la falta de entendimiento con lo que pasa y con lo que son las personas que lo rodean,  y de aquí que aparezcan mañas como hablar por medio de la psicología inversa y cuando tampoco se cuenta con el talento para la oratoria, moverse a fuerza de imagen, es decir, optar por una apariencia que haga las veces de discurso y de aquí que puedan darse los casos de dar una imagen que no se quiere dar, y dado lo extravagante de esta estratagema, sea bastante común que la gente mal interprete una imagen que pretende hablar por sí sola, pues la frase célebre que nos dice que una imagen vale más que mil palabras no solo subestima la oratoria, sino que da por hecho que quien da la imagen en ningún momento está en un error, también da por hecho que la imagen es adecuada para expresar lo que se quiere expresar y también da por hecho que la persona entenderá el mensaje, y aunque puede darse el caso que todo cuadre a la perfección también puede darse el caso que la persona que da la imagen esté en un error y dé una imagen que no tiene nada que ver con el error que quiere expresar y para rematar, que la persona que recibe la imagen tampoco entienda, pues, si en algún momento no he parecido elocuente en cuanto a lo que es una confusión colectiva, creo que con esto queda claro lo que es; en estos casos suele suceder que la gente opte por no darle importancia al problema, cualquiera que sea y no desenredar el nudo, pero desde un punto de vista colectivo suele suceder que esta confusión crece en la sociedad y es en estas situaciones en que las personas querrán entender el sentir ajeno y sus motivos, personalmente opino que la falta de razón y experiencia que es de lo que trata todo esto, de riqueza cromática por decirlo de alguna manera, hará que las personas creen una realidad mental bastante extraña, lo que dará por resultado un particular y predecible comportamiento restringido con respecto al ambiente o un proceder extraño en relación con la verdad intrínseca, como por ejemplo, si alguien preguntara la hora en medio de un incendio, uno en sus cabales llegaría a la conclusión de que esta persona no está ubicada, no se crea que por esto quiero decir que las personas solo piensan disparates puesto que muchas veces la gente se queja con motivos y a veces la realidad se nos presenta bastante desalentadora, digo, pues, que no insinúo que cualquier cosa mala que sucede es producto de una imaginación atrofiada, lo que digo es que una situación puede llegar a ser muy compleja si se le estudia con minuciosidad, pues, si diferenciamos los hechos de lo que la gente dice, y esto de lo que piensan y a su vez discernimos si lo que piensan es correcto o no, sin dejar nunca de tener en cuenta lo que hacemos, lo que decimos, lo que pensamos, y si lo que pensamos es correcto, y aún más si tomamos en cuenta lo que los demás puedan discernir acerca de nosotros y lo que es más difícil, contar con los argumentos, con las pruebas y medios de todo tipo para corroborar todo esto; esto en relación con el porqué hablar de algo que dada su imposibilidad, no es de interés general.

Otra cuestión que trata el soneto No.20 es el desapego tal y como se conoce en el budismo, pues, teniendo en cuenta todo lo dicho anteriormente con respecto al desarrollo que nos provee la experiencia, los sentimientos y las emociones, el soneto nos pregunta si el desapego no es otra cosa que renunciar al desarrollo que nos darían estas experiencias y que bien entendidas, nutrirían nuestro acervo cromático; es factible pensar que este tipo de creencias no estarían de acuerdo en nutrirse de experiencias negativas, sin embargo, ¿qué clase de personas seríamos sino conociésemos en carne propia lo que es el deseo sexual?, ¿o qué tipo de personas seríamos sino conociésemos en carne propia lo que es estar irritados?, pues, ciertamente el sabio sabe y no es sabio quien no sabe por más que diga que no sabe nada, con respecto a esto y a mi parecer es más objetivo decir que se sabe al respecto de esto o de lo otro, como por ejemplo,  el saber de un arte determinado, y sería muy distinto el caso que el sabio tome el arte por insignificante en la existencia y en el universo por una serie de ornamentos místicos que en este momento no viene al caso tratar, y pues con esto en mente, es bastante acertado decir que como personas nos nutrimos de las experiencias positivas y negativas, en tanto que las entendamos, porque se da el caso que la gente vive y no sabe lo que vive, tal como el que ve en comparación con el que observa, y también nos nutrimos de los sentimientos y emociones negativas, así, es fácil comprender, como ya lo he hecho notar, que es poco usual que las personas tengan tantas experiencias, sentimiento y emociones, dado que también contamos con unos intereses que nos inclinan más a personas y situaciones que nos provean de  los sentimientos y emociones de nuestra predilección. El desapego budista nos invita a renunciar a estas experiencias, es decir que no estaría de acuerdo con la metáfora de la paleta cromática, pues, se prevé una respuesta como que en cuanto a la pintura concierne, es viable pensar que una paleta cromática con un sin número de colores será más útil que una paleta cromática que cuente con pocos, pero que en el caso de las personas no es riqueza las experiencias negativas como el dolor, sino pobreza, porque sufrir es perder porque es contrario a lo que deseamos y que es riqueza la plenitud porque es ganar, porque es lo que deseamos en realidad, y que aquello que pensamos desear no es más que un medio para alcanzar la plenitud mas no un fin, aquello, cualquier cosa que se deseara, lo que significa que mientras se desea se sufre y mientras no se desea no se sufre, y no desear es alcanzar la plenitud.

Otra pregunta que subyace es si es posible que nazcamos con esa experiencia, y puesto que estamos hablando de budismo, es pues necesario explicar que tratamos de una naturaleza superior, o eso nos dice el budismo en cuanto al hecho de ser un ser “despierto”; creo yo que para esto es necesario saber qué es el deseo y qué es el sufrimiento y que si es verdad que lo comprende, y no como la definición de un diccionario, y que si es cierto que lo comprende en su totalidad sin haberse depravado en estas sensaciones, si es así, o habla por pura casualidad sin equivocarse sobre algo que no conoce o posiblemente haya nacido con una “naturaleza” que haya superado estas sensaciones, tanto las buenas como las malas y que pueda entenderlas sin necesidad de la experiencia. Esto es una cuestión que quizá a todos nos inquiete en algún momento, puesto que muchas veces vemos personas, si es que no somos nosotros mismos, que parecen entender a otros y diversas situaciones, mientras que hay otro tipo de personas que incluso con la experiencia, es decir con los años, parecen quedarse cortos.

La metáfora de la paleta de colores en contraste con el desapego budista es similar a decir que un ciego de nacimiento tenga plena consciencia del mundo, o sea, de su aspecto visual, y si nos devolvemos en el texto nos encontraremos de nuevo con el ejemplo que nos invita a comparar lo que es ver y observar, con esto quiero decir que si nosotros con nuestro sentido de la vista en pleno funcionamiento no nos detenemos a observar cada milimétrico detalle de nuestro entorno quizá por falta de interés, así y todo no somos conscientes en su totalidad de nuestro entorno, el sabio sería como un ciego que sin haber vivido nunca estas sensaciones, pues, en este caso sería que sin haber visto nunca el entorno, tenga pleno conocimiento de todos los detalles, y esto solo desde el punto de vista visual porque en cuanto a las experiencias, sentimientos y emociones concierne, el sabio como ser “despierto” que se presume, debe poseerlas por medio del entendimiento, como si hubiera nacido con este desarrollo y que por lo tanto, no necesita vivir y sentir este tipo de experiencias una y otra vez tal como los artistas o los deportistas que suelen mejorar por medio de la práctica; algo que objetar en relación con la sabiduría y los artistas es que, y para nadie es un secreto, que es más fácil tener una respuesta y simplemente comunicarla, sin necesidad de ser uno mismo el reflejo de esa respuesta, por ejemplo, saber que la paz mundial es algo muy importante, a ser en sí mismo una fuente de paz para el mundo, a diferencia que el arte no puede disimularse de esta manera, pues las obras de arte no pueden fingir su calidad, quizá suene un poco pesimista, pero realmente no sabemos que piensan los artistas acerca muchas cuestiones, lo que sí se puede tomar como genuino es su calidad artística, en comparación con el sabio, que aunque se diera el caso que sus respuestas sean ciertas, esto no es prueba de que él mismo sea un reflejo de sus respuestas.

Es de esperarse que las personas se pregunten si otras personas logran cosas importantes en el mundo sin necesidad de tener lo que aquí denominamos como una paleta cromática, pues, aún sin conocerlos podemos imaginar sus fortalezas y debilidades, sus vicios, sus odios, sus miedos y uno se preguntaría, ¿qué lograría una persona con una paleta cromática como la describimos en este texto?, la respuesta sería obviamente la plenitud, pero pues si hasta ahora los grandes sucesos en la historia de la humanidad, sean positivos o negativos, los han hecho personas que aunque brillantes, es fácil dudar que en sus haberes contaran con un cúmulo de conocimientos y experiencias a tales niveles, sin embargo, esto equivale a decir  que si tal país sobrevive con un presupuesto económico establecido, así podría ser siempre, y que no cabe el preguntarse si sería mejor que ese presupuesto se elevara a su enésima potencia, o que todos los hechos asombrosos, sean positivos o negativos, pudieran igualmente elevarse en intensidad y calidad, podría ser que la paleta cromática solo se hiciera sentir, como todo lo demás, cuando se viera masificada en la sociedad.